Descubierta por Martin Seligman en 1967.
Los perros expuestos a descargas inevitables luego no lograban escapar cuando se les daba la oportunidad. Habían aprendido con éxito que estaban indefensos.
Los humanos también desarrollan esta mentalidad después de fracasos repetidos o traumas, creyendo que "nada de lo que haga importa".
Es un modelo clave para entender la depresión. La cura implicaba mostrar a los sujetos a la fuerza que podían escapar.
Conductual
Indefensión Aprendida
Rendirse porque crees que no puedes ganar